Recursos para padres

Soluciones prácticas para los problemas cotidianos de los padres

Objetivo del blog...

Ayudar a que todos los padres logren obtener de sus hijos lo mejor de ellos mismos pero, a poder ser, sin perder su propia cordura.

Todos los casos (o casi) que voy publicando los he experimentado con mis propios hijos.

Sé de lo que hablo.

Porque ser padre es...

el trabajo más difícil, y a la vez, más gratificante del mundo.

Miedo a la oscuridad


Aproximadamente un 30% de los niños tienen miedo a la oscuridad en sus primeros años de vida. Esto se debe a que se sienten solos, abandonados y la asocian con malos sueños. Este miedo no es innato en los niños, los adultos lo fomentamos sin darnos cuenta:



  • En la televisión y en los cuentos, la oscuridad va invariablemente relacionada con actos terribles (crímenes, sustos, miedo).

  • Comentarios involuntarios del tipo: “Qué oscuro, que miedo, que miedo”.


Consejos útiles para solventar este miedo:



  • Si el niño se despierta con una pesadilla o con una petición (agua, pis, chupete, taparle) consolarle o atenderle con la luz apagada. De este modo se evita que asocie la oscuridad con un problema y la luz encendida con la solución.

  • Jugar a oscuras es también un buen recurso, de este modo el niño se dará cuenta de que cuando no hay luz también se puede pasar bien. Puede jugarse al escondite o a encontrar objetos o pequeños regalos con la luz apagada.

  • Los pequeños dispositivos que se enchufan y emiten una tenue luz son también un buen aliado. De este modo el pequeño puede despertarse y no encontrarse totalmente a oscuras, lo cual suele tranquilizarlos. Suelen ser una buena alternativa para aquellos niños que reclaman dormir con la luz encendida.

2 comentarios:

  1. Manuel dijo...
     

    Mi hijo tiene este miedo. La verdad es que se pasa muy mal porque se sufre mucho viéndole temblar y llorar. Voy a intentar aplicar tus consejos. Gracias.

  2. Anónimo dijo...
     

    Nunca se me había ocurrido pensar en que el hecho de encender la luz para atender a mi hija por la noche podía crearle prejucios contra la oscuridad. ¡Lo que se aprende de los consejos de otros padres!

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